Nuestra aventura sabática la compartiremos, un vez más, con dos gatitos
viajeros que, dejándose adoptar por nosotros, se apuntaron sin saberlo a una
vida llena de aventuras. Con nosotros han cruzado los EEUU de sur a norte en
coche y después el Atlántico para venir a vivir a Catalunya. Ahora los preparamos
para volver a hacer las Américas.
Viajar con animales requiere tener sus papeles en regla y esto implica unos
cuántos viajes al veterinario. Necesitaremos vacunarlos otra vez, una revisión
médica como mucho 10 días antes del viaje y registrar el chip con la dirección
correcta. El veterinario nos hará sus pasaportes y un certificado que se tendrá
que ir a sellar al colegio de veterinarios. Y listo.
Por otro lado, están las exigencias de la compañía aérea. Antes de comprar
los billetes de avión, tienes que asegurarte que acepten llevar animales en la
cabina, es decir, con nosotros dentro del avión. Los gatos podrían viajar en el
cargo (con las maletas) con cualquier
compañía, pero nosotros los queremos ahorrar este trauma. En nuestro caso,
hemos elegido Air Europa que nos deja llevar los gatos a la cabina y sólo hace
una corta parada en Madrid y después vuela directamente a Cancún, por lo tanto,
será más rápido y fácil para todos nosotros.
Para comprar los billetes de avión se puede hacer igualmente por Internet.
Una vez comprados, tienes que llamar a la compañía y avisar que viajarás con
los animales. Ellos hacen la solicitud y al día siguiente te dan la
confirmación. Lo único que puede pasar es que alguien ya haya reservado el derecho
de viajar con animales en la cabina de alguno de los vuelos y cómo tienen un
máximo número de animales que dejan viajar en la cabina, puede ser que ya no acepten
más. Nosotros no hemos tenido nunca ningún problema, si bien es cierto que,
para evitar sorpresas, reservamos con mucha anticipación.
Finalmente, para llevar los gatos en la cabina, el transportín tiene que
tener unas dimensiones que cambian según cada compañía aérea y el total del
peso no puede sobrepasar los 8 kg, en nuestro caso. En principio, no tenemos
que tener problemas en este sentido, pero por si acaso, tengo los gatos un
poquito a dieta, lo que se dejan.
Pero lo más duro no es el papeleo sino la factura del veterinario. Además,
tenemos un tercer gato que de momento no viaja con nosotros pero que teníamos
pendiente castrarlo y vacunarlo. Así que entre unos y otros, serán más de 500
euros de gastos veterinarios, sin contar 100 euros más por gato para que puedan
viajar en avión.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada